Judicial

El palacio de madera en el que cayó ‘el Llanero’, capo del clan Úsuga

Captura es el golpe más fuerte a la banda de ‘Otoniel’ en un año. Celebraba el día de San Valentín.

Yonny Cano Linares, de 45 años, considerado por las autoridades de Colombia y Estados Unidos como el hombre fuerte de Dairo Antonio Úsuga, alias Otoniel, el jefe máximo del ‘clan del Golfo’, fue capturado por la Policía Antinarcóticos.

Cano, más conocido como ‘El Llanero’, fue sorprendido por los agentes Antinarcóticos – que venían siguiéndole la pista desde hace unos meses – en una lujosa finca en zona rural de Tolú, Sucre, donde se encontraba celebrando con su familia el día de San Valentín.

Por ‘el Llanero’ se ofrecían hasta 580 millones de pesos, ya que estaba perfilando como el jefe de la red dedicada a comprar, mover y exportar toda la cocaína que mueve  la banda por esa zona del país.

“Había alcanzado tal poder y confianza de ‘Otoniel’ que es de los pocos hombres de su red criminal que mantenía contacto directo con él. ‘Otoniel’ lo encargó de recuperar su poder narcotraficante en los Llanos y la costa Caribe”, dijo uno de los investigadores del caso.

De igual forma, el uniformado dijo a EL TIEMPO que ‘Otoniel’ buscaba que ‘el Llanero’ lograra además “repotenciar la parte financiera en esas dos zonas con extorsiones, minería criminal y la administración de las ‘oficinas de cobro’ (sicarios) del Caribe con conexiones en las ciudades de Medellín y Bogotá”.

Cano Linares fue capturado en medio de una fiesta en su finca, avaluada en dos mil millones de pesos. La casa principal está construida en madera talla de alto relieve. La finca contaba con dos discotecas, lago artificial para deportes náuticos, piscina y hasta un minizoológico.

«Había alcanzado tal poder y confianza de ‘Otoniel’ que es de los pocos hombres de su red criminal que mantenía contacto directo con él. ‘Otoniel’ lo encargó de recuperar su poder narcotraficante»

En el lugar también fueron capturados Yesid Contreras Cano, quien servía como testaferro y jefe de sicarios de la red; y Ernesto Gutiérrez Castro, su escolta personal.

De acuerdo con los investigadores, el ‘Llanero’ no usaba tecnología para comunicarse con los hombres bajo su mando: lo hacía en persona o a través de correos humanos. Esos cuidados, sin embargo, no los tenía en la forma de vida que llevaba:  ostentosa, llena de lujos y excentricidades que terminaron por delatarlo.

Precisamente, una fuente señaló que uno de los sitios favoritos de ‘el Llanero’ era su finca de descanso, y que la podrían identificar porque parecía un ‘palacio de madera’.

Esta pista permitió a los investigadores de Antinarcóticos reducir el perímetro de búsqueda y así ubicarlo con mayor certeza.

Vivía escondido en lujosos apartamentos de las principales ciudades del país. Se movilizaba en carros de alta gama y no tiene propiedades a su nombre, todo lo manejaba con testaferros”, afirmó a este diario el investigador.

¿Cuál es el perfil criminal de ‘El Llanero’?

Cano Linares empezó su vida criminal sobre los 15 años, en la década de los 90, en un grupo paramilitar de los Llanos. Estuvo a órdenes de Daniel Rendón, alias Don Mario. Hizo parte del Bloque Centauros de las antiguas AUC, de las cuales se desmovilizó.

De acuerdo con las autoridades, para el 2008 retomó su vida criminal y trató de controlar el negocio de las esmeraldas en Boyacá.

Fue capturado en dos ocasiones, en el 2008, por concierto para delinquir, financiación del terrorismo y homicidio agravado. Un juez le otorgó el beneficio de casa por cárcel y se fugó.

En el 2014 fue recapturado por la Policía Judicial, Dijín, sindicado de narcotráfico, homicidio agravado, financiación del terrorismo y concierto para delinquir.