El Mundo Internacional

EEUU debate cómo controlar a su policía ante la presión popular

La oleada de protestas, saqueos y disturbios que ha desencadenado la muerte en la ciudad de Minneapolis del afroamericano George Floyd a manos del policía blanco Derek Chauvin ha abierto el debate sobre cómo funcionan las fuerzas del orden en Estados Unidos, un país en el que el año pasado murieron 1.004 personas -cien veces la cifra de, por ejemplo, Alemania- a manos de la policía.

La medida más espectacular ha sido la adoptada el domingo por el Ayuntamiento de Minneapolis de disolver el cuerpo de policía local, formado por 800 agentes. La decisión, que llega a falta de poco más de un año para las elecciones locales, abre una cascada de interrogantes acerca de cómo se aplicará el cumplimiento de la ley en la ciudad.

De hecho, el comunicado emitido por los líderes del consistorio local que apoyan la decisión declara que «no tenemos todas las respuestas acerca de cómo será un futuro sin policía, pero la comunidad sí las tiene». Es, así pues, una declaración de intenciones, o, más bien, una decisión que ha sido adoptada sin saber cómo ni cuándo se va a llevar a la práctica. Con todo, otras muchas ciudades de Estados Unidos están planteándose medidas similares por la presión popular tras estas dos semanas de manifestaciones.

Entre tanto, en una de esas ciudades, Houston, en Texas, el ataúd con el cuerpo de Floyd fue expuesto este lunes en una iglesia para que sus conciudadanos pudieran dar la despedida a la persona cuya muerte ha provocado la mayor seguridad en la conciencia racial de Estados Unidos en medio siglo. A 1.900 kilómetros de distancia, en Minneapolis, Chauvin iba a comparecer ante el juez para que éste le leyera los cargos en su contra.

Todo este conflicto llega además a falta de menos de cinco meses para las elecciones presidenciales. Según una encuesta de la cadena televisión CNN, las protestas han beneficiado al candidato demócrata, el ex vicepresidente Joe Biden, que saca 13 puntos de ventaja en intención de voto a Donald Trump. Claro que esa era la ventaja que, según los sondeos, Hillary Clinton llevaba en agosto de 2016, por lo que acaso sea conveniente tomar esos datos con cierta cautela. De hecho, otro sondeo, esta vez del diario ‘Wall Street Journal’ y de la cadena de televisión NBC, reducía la ventaja de Biden a siete puntos. De lo que no cabe duda es de que la crisis se ha sumado al coronavirus para crear entre la opinión pública la impresión de que el país está hundiéndose en el caos, una opinión que suscribe el 80% de los ciudadanos en la encuesta del ‘Wall Street Journal’.

La Papaya Digital

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