El Mundo

Como era de esperarse, Maduro rechazó propuesta de EE. UU. para convocar elecciones

El dictador no aceptó que Donald Trump forme un Ejecutivo de transición integrado por oficialistas y opositores aunque sin su presencia ni la de Juan Guaidó.
Un comunicado de la Cancillería de Venezuela calificó la propuesta, también apoyada por el presidente interino como un “adefesio”, y añade:

“El Gobierno Bolivariano reitera que Venezuela es un país libre, soberano, independiente y democrático, que no acepta, ni aceptará jamás tutelaje alguno, de ningún gobierno extranjero”.

En su respuesta, el régimen afirmó que “la política de los Estados Unidos hacia Venezuela ha extraviado su rumbo por completo”.

“En una semana ha divagado entre constantes contradicciones: transita desde la extorsión y amenaza a funcionarios del Gobierno Bolivariano, incluyendo recompensas por su captura; hasta la presentación de un adefesio de acuerdo para la instalación de un supuesto gobierno de transición inconstitucional”, recoge el comunicado en referencia a la acusación de narcoterrorismo contra Maduro y otros catorce altos funcionarios.

En opinión del Ejecutivo venezolano, EE.UU está “desconociendo la voluntad democrática expresada por el pueblo venezolano en las urnas”.

También califican el plan como una “pseudopropuesta” que “confirma que los funcionarios de ese país desconocen por completo el ordenamiento jurídico venezolano y el funcionamiento de sus instituciones”.

En un artículo publicado en el Wall Street Journal este mismo martes por el encargado del Departamento de Estado de EE.UU. para Venezuela, Elliott Abrams, propone el plan en el que tanto Maduro como Guaidó “se hagan a un lado de modo que miembros elegidos en la Asamblea Nacional (Parlamento) de ambas partes puedan crear un Consejo de Estado que sirva como gobierno de transición, que organice elecciones presidenciales libres y justas”.

Dicho acuerdo, también supondría el fin de las sanciones estadounidenses a Venezuela, si bien el secretario de Estado, Mike Pompeo, precisó posteriormente que las sanciones se levantarían solo después de que este gobierno de transición fuese establecido y las “fuerzas de seguridad extranjeras” salieran de Venezuela, en una aparente referencia a Cuba.

Sin embargo, destaca que EE.UU. incorpore “la curiosa decisión de retirarle la silla” a Guaidó, a quien considera que eligieron “en 2019 como punta de lanza de su estrategia golpista”.

Finalmente, denuncian que en medio de la pandemia de la COVID-19 EE.UU. ponga en marcha este plan que consideran que es apenas una respuesta al “estrepitoso fracaso del sistema de salud de ese país y el manejo errático, improvisado e inhumano de la pandemia por parte de sus gobernantes”.

De nuevo, reclaman que sea la Administración de Donald Trump “la que debe hacerse a un lado” y levante “las medidas coercitivas unilaterales”.